Esa es la cuestión, escribió Shakespeare en Hamlet, y en el caso en cuestión es si somos o no somos viejos, en este editorial me voy a referir a un fenómeno que se está presentando con mayor frecuencia en las organizaciones debido al tema de la innovación y del emprendimiento:

El de la subvaluación de la experiencia y del conocimiento, parece que ahora es una desventaja saber más de un negocio o tener más experiencia en un negocio.

Para todos aquellos que tenemos más de 45 años las cosas no lucen nada halagadoras actualmente (tampoco si eres mujer y menos si eres mujer de arriba de 40). La presión por reducir costos y por ser innovadores hacen que la experiencia, las canas y el conocimiento se vuelva un lastre. Cómo si la eficiencia en costos fuera sinónimo de transformación digital y creación de valor.

En LinkedIn por ejemplo existe un movimiento para que se valore a los que tienen arriba de 55 años. Muy encomiable el tema, sin embargo, desde mi óptica, no es el camino adecuado.

El reto es que tenemos que ser selectivos en recordar (u olvidar) lo que nos ha hecho avanzar como profesionales y como empresas (leer a Vijay Govindarajan).

Actualmente pocas industrias que sean sujeto de transformación digital parecen valorar la experiencia del talento maduro y de empresas maduras.

Sí, es cierto, las personas de mayor edad tenemos algunos temas que nos hacen ver menos valiosos, por ejemplo hemos vivido situaciones no solo en una, sino en varias empresas y nos hemos enfrentado a la vida real, donde los planes de un proyecto no aguantan las suposiciones realizadas.

Nos hemos tatuado la cultura de la empresa (y cuando cambia empiezan los asegunes para nosotros),  además de que por nuestra edad nuestra estructura de valores se vuelve diferente, dando valor por ejemplo a la estabilidad, sin embargo vivimos en un mundo incierto (y si no me creen vean las condiciones económicas actuales, no sólo en México sino en el mundo).

Además de que hemos desarrollado y ejercemos el pensamiento crítico, habilidad que como la de resolver problemas difíciles es lo que valorarán más las empresas en el 2020 de acuerdo al Foro Económico Mundial.

Abro ( Lo más triste es que hasta en organizaciones que viven del talento y forman talento y que deberían de manera natural contar con talento experimentado para formar escuela, este fenómeno también está sucediendo. Ciero )

¿Qué tenemos los que contamos con mayor edad?: Un agudo sentido para encontrar desviaciones entre el decir y el hacer, además de que por nuestras canas tenemos el valor de señalarlo y esto a muchos no les gusta por su deseo de comerse al mundo, lo cual no está mal, las metas “grandes y peludas” como dice Gary Hamel son muy importantes.

Mi recomendación para los chavorucos es: Encontrar cómo nuestro pensamiento crítico sea presentado de manera propositiva y no desesperarse si lo que proponemos no es realizado, como decía Don Camilo Sada, la responsabilidad de los líderes es escuchar solamente, el hacer lo que dijiste ese es otro tema. Y si te dejan ir de donde trabajas, no temas, existen muchas oportunidades que te estás perdiendo.

A los jóvenes: Existen cosas como la ciencia (física, química, matemáticas), que por más creativos que seamos, no va a modificar sus leyes a menos que te dediques a la investigación de la ciencia y a descubrir nuevas leyes.

En fin, esperemos que la generación de valor sea la brújula en las organizaciones y no nos centremos solamente en el costo del talento, sobre todo en las organizaciones que tienen como objetivo aprovechar ese talento.

La productividad en la era del talento y de la información debe ser redefinida, aunque la realidad es que el talento y su desarrollo existe desde hace siglos. Sin embargo nuestras organizaciones, lo quieran o no entender, dependen cada vez más de él para ser exitosas.

El ser eficiente no es receta para transformarse. Así que los de mayor experiencia y edad debemos desaprender y reaprender y los más jóvenes deben aprender a aprender y también todos, jóvenes o maduros, debemos a aprender a escuchar y en muchos casos a guardar silencio, por eso tenemos dos orejas y una sola boca.

Es necesario, al final del día, entender que el valor está en el que lo observa, podrás tener mucha experiencia, conocer mucho la cultura de la empresa, ser muy dedicado, tener pensamiento crítico, llegar temprano, ser responsable, entender a los clientes y resolver problemas complejos pero si eso no es una característica que sea percibida como de valor en tu empresa, entonces no serás valorado y contra la base por bolas no existe defensa.

Claro que como dicen que dijo Marco Aurelio: “Everything we hear is an opinion, not a fact. Everything we see is a perspective, not the truth.” http://www.brainyquote.com/quotes/quotes/m/marcusaure143088.html

Que tengan un muy buen día.

“La verdad se vive, no se enseña” Herman Karl Hesse

 

David Treviño CITI Value in Real Time

DAVID TREVIÑO
Chief Technology Officer

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