Cómo decía mi madre, al mal tiempo buena cara y también decía, los bienes son para remediar los males. Con estos dos dichos quiero empezar el editorial de hoy. Ante esta crisis necesitamos cambiar nuestro chip de pensamiento y abrir la mente a las nuevas ideas. Sí es necesario el estar preparado y tomar las oportunidades que se presenten. Eso sí conservando la ética de negocio y relaciones a largo plazo, además de no aprovecharse de la situación.

Las empresas e individuos deben de ver cómo sortear esta crisis y prepararse para los cambios que se avecinan en el mercado después de esta. Eso sí, debemos estar conscientes de que nadie va a venir a rescatarnos, tenemos que salir adelante con nuestros medios y apoyándonos entre las empresas e individuos. Como leí ayer en HBR, en esta pandemia el liderazgo se debe demostrar actuando con urgencia, comunicándose con transparencia, respondiendo productivamente ante los errores y retos debido a la novedad y complejidad de la pandemia, así como logrando compromiso con actualizaciones constantes.

Tenemos nuevas formas de estar en contacto con nuestros clientes, tenemos que encontrar cómo nuestras cadenas de suministro se transformen. Soy de la idea que la transformación digital se acelerará gracias a esta pandemia ya que no será la última y además no es la primera, pero si una en la que existe Internet, tecnología que ha podido mantenerse operando y manejando el tráfico que se está generando. Creo que existen los mecanismos para poder seguir haciendo negocio y poder seguir trabajando, pero tenemos que trabajar y claro que no será sencillo, pero “con miedo no vamos a arreglar algo, los problemas hay que enfrentarlos”.

Eso sí, el concepto de estar cerca del cliente debemos transformarlo. Tenemos que centrarnos en que lo que hagamos lo hagamos bien y demostrarlo al cliente. Por ejemplo, los restaurantes que ofrecen servicios de comida para llevar tienen que dar la confianza a sus consumidores de que sus alimentos se producen con limpieza. Una forma es poniendo una cámara web en la cocina. También tenemos que proteger a los empleados que realizan labores esenciales teniendo protocolos de trabajo que incorporen las prácticas de distanciamiento físico y disponibilidad de gel, tapabocas y cofias (cosa que ya está en la regulación sanitaria), el que se laven las manos frecuentemente y que las entregas a domicilio se hagan demostrando que se siguen esas prácticas, claro que en el futuro las entregas las realizarán robots, otra de las tendencias que esta crisis impulsará, al igual que el comercio electrónico y la entrega de abarrotes (aunque tiene que mejorar).

En esta época la comunicación tiene un papel clave, tanto con los clientes como con los colaboradores y la infraestructura para que esta se realice es muy importante. Tenemos que encontrar cómo hacer que la atención a nuestros clientes sea más eficiente, esto va desde que los agentes de servicio tengan acceso a la información del mismo (integrando los sistemas con los que contamos) o que podamos tener agentes automatizados inteligentes que atiendan a nuestros clientes dándoles las herramientas para que se atiendan ellos mismos. También tenemos que considerar que los servicios se deben entregar por canales digitales móviles.

Los servicios profesionales como los legales y médicos también se transformarán. Temas como el de la firma digital se deben de hacer ubicuos. La telemedicina con sensores también tiene una oportunidad en estos tiempos y a futuro también. Ya los psiquiatras están utilizando la video conferencia para atender a sus pacientes de forma remota. Falta el tema de las recetas médicas también certificadas digitalmente, pero por lo pronto el Dr puede hablar a la farmacia y luego enviar la receta.

El principal reto es que nuestros sistemas educativos y la forma en que pensamos la economía tendrá que ser reconstruida. Esto tiene un impactos profundo. Además el propósito corporativo, del que mucho se comentaba antes de esta crisis, también ha sido afectado de forma dramática.

En un plano más terrenal, las cámaras de vigilancia para medir la temperatura se están haciendo populares y creo que esto no debe ser solo en la contingencia sino algo que siempre debemos tener a la mano.  En fin, tenemos que responder de manera rápida a los cambios en el mercado. Si no lo hacemos el futuro será bastante desconsolador.

Todo el tema de enfrentar la adversidad en esta crisis no es sencillo, es cierto, pero como decía aquel viejo comercial, si las cosas fueran fáciles cualquier las haría.

Ahora bien, las medidas de contención del virus no serán eternas, así que también debemos prepararnos para el protocolo de regreso a la actividad y a mi juicio allí las pruebas de SARS-CoV-2 tendrán un papel importante, así como el rastreo móvil mediante apps, siempre y cuando no se usen como un mecanismo de discriminación. También debemos reflexionar sobre las cosas que podemos hacer diferente para la para la próxima contingencia tanto en plano personal, profesional y empresarial.

Y para terminar les dejo una serie de sitios con modelos, visualizaciones y pronósticos para nuestro país:

Que disfruten de un excelente miércoles, hasta la próxima semana.

Photo by Maksym Kaharlytskyi on Unsplash

Author

David Treviño

Chief Technology Officer at CITI Value in Real Time.

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